Publicada la Ley de cine
El Boletín Oficial del Estado publica hoy la Ley del cine.
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El Boletín Oficial del Estado publica hoy la Ley del cine.
Las conclusiones que extraigo de la comparativa que hago en mi post anterior entre el procedimiento que cualquier perjudicado puede iniciar en la actualidad para solicitar a un ISP el bloqueo del acceso a contenidos que pueden infringir sus derechos de propiedad intelectual y el previsto en el Anteproyecto remitido al Consejo Asesor de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, son las siguientes:
1. El nuevo procedimiento no difiere, en lo esencial, del que se aplica en la actualidad.
2. Los ISP no quedan obligados a bloquear los contenidos.
3. La aprobación del texto propuesto en el Anteproyecto puede originar confusiones.
4. Los ISP pueden llegar a entender que sólo las entidades y asociaciones legitimadas pueden solicitar el bloqueo de contenidos ilícitos.
Contestando a un comentario de Enrique Dans en su blog, se me ha ocurrido el término de wiki ley como un objetivo a conseguir por el legislador del futuro. Leyes con un proceso de creación transparente, en el que la voluntad popular se manifieste sin intermediarios y se exprese con aportaciones anónimas o firmadas, interesadas o desinteresadas. Leyes en las que la acción de los lobbies quede registrada. Los electores tenemos ahora nuestros propios medios de comunicación: la blogosfera, los foros de opinión, el correo electrónico, la mensajería instantánea, los SMS... Hace diez años hubiese sido imposible recoger tantas firmas contra el canon. Los gobiernos modernos, que basan muchas de sus decisiones en sondeos de opinión, están empezando a mirar hacia los electores a través de la red. ¿Por qué no puede existir una wiki ley, generada con aportaciones de todos los internautas? La LSSI estuvo a punto de ser la primera, la LPI también. Tal vez la próxima...
A pesar de llevar más de 10 años oponiéndonos a la regulación específica de las actividades que desarrollamos en Internet, especialmente cuando éstas no difieren de las que realizamos fuera de la red, los usuarios de Internet estamos presenciando una constante injerencia de los estados en la actividad social, cultural y económica que desarrollamos a través de la red. Los países anglosajones, que se basan más en el precedente judicial que en la norma escrita son, justamente, los que más esfuerzo regulatorio están desarrollando. Ahora parece que le ha llegado el turno a los cibercupidos, a los servicios destinados a buscar tu media naranja. Alarmado por el creciente número de estafas a los usuarios de estos servicios el poder legislativo norteamericano está planteando una serie de normas que castiguen al intermediario por la falta de madurez de su cliente. Parece ser que algún desaprensivo ha utilizado estas plataformas de contacto para enamorar a otros corazones solitarios y pedirles dinero para desplazarse al lugar de encuentro o para trámites prematrimoniales. Una especie de cartas nigerianas que en vez de ofrecer negocios, juegan con los sentimientos. La cibercandidez de la que hablaba hace unos días, junto con la preocupación por la popularidad de los gobiernos, va a conseguir que hacer clic en una página web tenga más riesgos jurídicos que montar una gasolinera en medio de una ciudad.
En el Parlamento Europeo se está discutiendo una propuesta de Directiva por la que se establece una infraestructura de información espacial en la Unión Europea. Es la llamada Directiva INSPIRE.
La directiva propuesta requeriría que los Estados miembros adoptaran las siguientes medidas:
- Permitir el acceso a los datos espaciales desde un único portal de Internet.
- Hacer interoperables los datos espaciales.
- Elaborar catálogos de los datos en poder de las autoridades públicas
- Incluir metadados que aporten información adicional.
- Hacer los datos espaciales accesibles para el público.
- Suprimir los obstáculos a la puesta en común de los datos espaciales.
La Comisión Europea ha estudiado esta propuesta de Directiva y la Posición Común y ha decidido no respaldarlas, ya que el texto de la Posición Común deja demasiado margen para que los organismos proveedores de datos utilicen los derechos de propiedad intelectual para denegar el acceso público a sus datos y a su puesta en común con otras autoridades.
Paralelamente, la plataforma Public Geo Data ha iniciado una recogida de firmas para impedir que la propuesta de Directiva INSPIRE se apruebe en los términos previstos en la Posición Común.
Propuesta de Directiva
Posición Común
Comunicación de la Comisión